Es una bodega familiar ubicada en Algaida que comenzó hace unos 15 años trabajando con variedades autóctonas y adaptando variedades de fuera con la finalidad de conseguir vinos de alta calidad. Han sido pioneros en la agricultura ecológica, una práctica que busca mejorar la calidad de la uva, respetando el ritmo natural de la planta, utilizando productos que no sean de síntesis químicas y que respeten el ecosistema y el equilibrio natural del entorno.
Utilizan la más moderna tecnología para elaborar sus vinos. Cada variedad se elabora por separado, siguiendo un control riguroso durante toda la vinificación y crianza. Elaboran dos marcas de vino: Can Majoral y Butibalausí.