El celler y el espacio que le rodea son espectaculares. Lo que eran dos canteras antiguas y degradadas, ahora rehabilitadas, se han convertido en los celleres para elaborar los vinos de las Bodegas Bordoy. Han llenado de árboles y de vegetación autóctona toda la cumbre de la cantera y han instalado dos naves. Una, cubierta, que acoge los vinos de crianza y de reserva y la otra, el vino joven. Llama la atención el paisaje, se divisa toda la plantación de viñas y al fondo la capillita de la Finca de sa Torre al lado del Puig d´en Ros.