La vendimia es un rito anual, aunque hay que estar muy pendientes del cielo.
- ¿ Usted es un ejemplo para las mujeres de su generación?
P.O.- Me he limitado a seguir una tradición familiar, algo de lo que estoy muy orgullosa.
- ¿ Realiza un trabajo que estaba dominado por los hombres?
P.O.- El sector vinícola mallorquín, como el de otras zonas del mundo, estaba en manos de los hombres, pero es algo que va cambiando, aunque sin prisas.
-¿ Qué aporta una mujer a este sector agrícola?
P.O.- Un sexto sentido, además de estar más por los detalles y el saber moverse en cualquier medio en que esté.
-¿ Lo mismo hace de empresaria que de ama de casa?
P.O.- Sí, pero lo principal cuando haces ambas cosas es saber organizarte y economizar el tiempo.
-¿ Tiene plena libertat de acción para crear vinos?
P.O.- La tengo, pero me gusta consultar algunas decisiones, pues la experiencia siempre hay que tenerla en cuenta.
-¿ Cómo la que tiene su padre, Miquel Oliver?
P.O.- Aunque está algo retirado, sigue siendo para mí una fuente de consulta y opinión.
-¿ La vendimia, qué es para alguien como usted?
P.O.- Un rito anual, a la vez que un esfuerzo en todos los sentidos, y siempre pendiente del cielo.
-¿ Algo que le ilusiona?
P.O.- la recuperación de la antigua bodega familiar de Petra.
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