Miquel Oliver tiene 12 hectáreas de vid en el término municipal de Petra. Estas viñas disfrutan de una ubicación privilegiada, con un clima típicamente mediterraneo. La composición del terreno, de textura gravosa y arenosa, es la óptima para la elaboración de vinos de guarda. La tierra de tonalidad rojiza por el óxido de hierro ha dado el nombre de "Ses Ferritges" a la finca. Esta tierra tiene muy bajo contenido en materia orgánica lo que limita el rendimiento de manera natural.
Para la elaboración de los vinos emplean las variedades autóctones tintas callet, fogoneu y manto negro, y la blanca premsal. También elaboran vinos con variedades internacionales como el Merlot, Cabernet Sauvignon, Ull de llebre, Sirà, Moscatell y Macabeu.