Más de 90 años de experiencia avalan la calidad de los vinos de la familia Oliver que realiza una viticultura escrupolosamente respetuosa con el medio ambiente. Miquel Oliver fue pionero en introducir importantes cambios y mejoras enológicas en la isla. La cuarta generación Oliver continúa con su espíritu innovador para conseguir siempre un vino de gran calidad. El trabajo continuado de esta familia ha propiciado ser la primera empresa isleña en llevar a Mallorca todo un conjunto de importantes premios a nivel nacional. La razón, querer mantener algunas de las labores manuales tradicionales que en la mayoría de las regiones se han abandonado debido a su elevado coste. Ellos se mantienen con su estilo de trabajo convencidos de que así mejoran la calidad de la uva. El reconocimiento de los grandes profesionales de la enología, hacia sus vinos, les da la razón.